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El sofrito, la piedra angular de la cocina española

13 enero, 2014   |   por Arrocería Balear   |   BLOG  |  Sin comentarios

El sofrito es sin duda alguna el principal protagonista en la mayoría de los platos que integran el maravilloso mosaico de la gastronomía española.

La cebolla, el ajo, y la manteca de cerdo fueron los ingredientes principales en la antigüedad, luego en el año 1540 llega de América el tomate, el cual entra directamente a formar parte de las cocinas mediterráneas.

El sofrito, la piedra angular de la cocina española

El sofrito es la base de la estructura de muchísimos platos, aun siendo fundamental, generalmente queda escondido. Como en todas las recetas tradicionales su preparación varia a según de la tradición de la región donde se prepara, a veces se usa ajo y otras no, en algunas variantes se le añaden otros ingredientes como el pimentón o el pimiento, y su función principal es la de crear una base de sabor para el plato que se va a cocinar.

No estamos hablando de una salsa de tomate, el sofrito no es una salsa, cuando está bien preparado queda como una confitura. El diccionario de la RAE lo define como: “Condimento que se añade a un guiso, compuesto por diversos ingredientes fritos en aceite, especialmente cebolla o ajo, entre otros”.

Las instrucciones elementales para preparar un sofrito son las siguientes:

  • En una sartén poner una cucharada de manteca de cerdo o dos de aceite de oliva, luego añadir la cebolla picada bien fina y una pizca de sal.
  • Cuando la cebolla empieza a dorarse agregar el ajo picado finamente y dejarlo cocinar sin que se queme, luego añadir el tomate maduro y picado, también se puede rallar, todo depende de la textura que se quiera obtener.
  • Cocinar a fuego lento hasta obtener la textura de una confitura, si durante la cocción se seca se puede añadir alguna cucharada de agua.

A éstas instrucciones que seguramente conocemos todos, les vamos a añadir algunas observaciones que hay que tener en cuenta:

La cebolla
No se debe rallar, ya que suelta mucha agua y la pasta resultante se quemaría fácilmente, más bien hay que picarla finamente con cuchillo y dejándola en trozos, no debe quedar triturada.
Poner sal a la cebolla ayuda a sacar el agua y evita que se queme al iniciar la cocción.

El tomate
El tomate puedes rallarse, o también picarse, se recomienda quitar piel y semillas, ya que éstas últimas aumentan la acidez del tomate.
Los tomates recomendados para un buen sofrito con los de rama o de pera, carnosos.
En caso de que se utilice tomate en lata será necesario añadir azúcar al sofrito para eliminar la acidez de la conserva.

El ajo
Se añade bien picado a cuchillo cuando la cebolla está dorada y un poco antes de añadir el tomate, hay que tener cuidado porque se quema con facilidad y daría un gusto amargo.

Como hemos dicho antes, existen muchas variantes, hay sofrito de sólo ajo y tomate, empleado algunas veces para platos de pescado, hay sofrito sólo de cebolla y tomate, sólo tomate, y también sofritos con perejil, pimiento, pimentón, etc.

En Italia, el sofrito es la base de las salsas para la pasta y del risotto en sus múltiples expresiones.

Investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) y el Centro de Investigación Biomédica en Red – Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) del Instituto de Salud Carlos III, en colaboración con el Hospital Clínic de Barcelona, han identificado por primera vez los polifenoles y carotenoides –sustancias antioxidantes beneficiosas para la salud– que lleva el sofrito, mediante una técnica de espectrometría de masas de alta resolución.
Los resultados se publican en la revista  Food Chemistry  y revelan la presencia de al menos 40 tipos de polifenoles. «Estos compuestos que producen las plantas y tomamos en la dieta se asocian con una disminución de la enfermedad cardiovascular», destaca Rosa María Lamuela, investigadora de la UB y responsable del trabajo.

Anteriormente en este blog hemos hablado de la Dieta Mediterránea y sus beneficios, hoy os hemos presentado uno de sus elementos que formando parte de nuestra gastronomía ayuda a mantenernos sanos.

Y para terminar, dado que el sofrito forma parte de nuestros fantásticos arroces os invitamos a ver nuestra carta de arroces para elegir el que más os apetezca y luego a visitarnos para degustarlo en un buen ambiente.

La Pirámide de la Dieta Mediterránea

8 enero, 2014   |   por Arrocería Balear   |   BLOG  |  Sin comentarios

La Pirámide de la Dieta Mediterránea se ha actualizado adaptándose el estilo de vida actual. A través de una iniciativa de la Fundación Dieta Mediterránea en colaboración con entidades internacionales, un grupo de expertos en distintas disciplinas que van desde la nutrición a la antropología, uniendo sociología y agricultura, se ha establecido un nuevo esquema para enriquecer la representación gráfica incorporando algunos elementos cualitativos.

La Pirámide de la Dieta Mediterránea

La  nueva pirámide de la Dieta Mediterránea sigue el modelo de la anterior, en la base están situados los elementos que deben sustentar la dieta y gráficamente más estrechos sitúa en los estratos superiores los elementos que se deben consumir con moderación.

Se incorporan al nuevo criterio indicaciones culturales y sociales profundamente ligados al estilo de vida mediterráneo, partiendo de un concepto de la dieta en amplio sentido.

No es primordial darle prioridad a un determinado tipo de alimento, sino la manera de seleccionarlo, cocinarlo y consumirlo. A esta información se le añade la composición y el número de raciones consumidas en las comidas principales.

Los beneficios de la Dieta Mediterránea relacionados con la salud y su importancia en la prevención de enfermedades crónicas es algo que actualmente posee una evidencia científica.

Es importante resaltar que una dieta saludable depende de la proporción empleada en los elementos de cada grupo y la frecuencia de consumo. El modelo de la pirámide es una guía para la alimentación de las personas adultas y sanas, eventualmente debe ser adaptado a las necesidades relacionadas con los niños, mujeres embarazadas y personas con condiciones especiales de salud.

La pirámide de la Dieta Mediterránea coloca en su base alimentos de origen vegetal, los cuales proporcionan nutrientes muy importantes que contribuyen a conseguir una dieta equilibrada. En general deberían consumirse con mayor frecuencia y proporción que los alimentos situados en los niveles centrales y en el vértice. Estos últimos deberían consumirse en cantidades moderadas o reservarlos para ocasiones excepcionales.

En la pirámide se establecen pautas alimentarias de cumplimiento diario, semanal y ocasional, con el objetivo de lograr una dieta saludable y equilibrada.

Tres elementos básicos son imprescindibles en las comidas principales:

Cereales: Una o dos raciones en cada comida, en forma de pan, pasta, y arroz. Deben ser preferentemente integrales ya que algunos nutrientes se pueden perder en el procesado.
Verduras: Deberían estar presentes tanto en la comida como en la cena, aproximadamente dos raciones en cada ingesta. Por lo menos una de ellas debería ser cruda.

Frutas: Una o dos raciones por comida. Deberían ser nuestro postre habitual.

Es importante mantener un buen equilibrio de agua en el cuerpo, aunque las necesidades son distintas según la edad de las personas, la actividad física que se desarrolla, estado anímico y el clima. Se recomienda en general una ingesta diaria entre 1,5 y 2 litros de agua. El aporte de líquido se puede alternar con infusiones de hierbas moderando el azúcar y con caldos bajos en grasa y sal.

A continuación se resumen algunos consejos sobre los varios elementos de la pirámide de la Dieta Mediterránea:

Productos lácteos: Moderación (en torno a dos raciones diarias); contribuyen a fortalecer los huesos, pero pueden ser una importante fuente de grasas saturadas.

El aceite de oliva: Situado en el centro de la pirámide, debería ser la principal fuente de grasa por su calidad nutricional. Se debe utilizar para aderezar y cocinar (una cucharada) ya que su composición única le da una alta resistencia a las temperaturas de cocción.

Las especias, las hierbas, las cebollas y el ajo son una buena manera de introducir una variedad de aromas y sabores a los platos y una buena estrategia para reducir el uso de la sal. Las aceitunas, los frutos secos y las semillas son una buena fuente de grasas saludables, proteínas, vitaminas, minerales y fibra. Un puñado de aceitunas, frutos secos y o semillas pueden ser un excelente aperitivo.

Se recomienda un consumo moderado de vino u otras bebidas fermentadas.

El pescado (dos o más raciones), la carne magra (dos raciones) y el huevo (2-4 raciones) son fuentes de proteína de alta calidad de origen animal. El pescado y el marisco son, además, fuentes de grasas saludables.

El consumo de carne roja (menos de dos raciones, preferentemente cortes magros) y de carne procesada (menos de una ración) debe ser reducido tanto en cantidad como en frecuencia.

Las legumbres combinadas con los cereales son una buena fuente de proteínas de origen vegetal. Las patatas se incluyen en este grupo y frecuencia de consumo por su presencia en las recetas tradicionales de carnes y pescados (unas tres raciones a la semana, preferiblemente frescas).

En el vértice de la pirámide de la Dieta Mediterránea encontramos los dulces. El azúcar, los caramelos, los pasteles, la bollería, los zumos de fruta azucarados y los refrescos azucarados se deberían consumir en pequeñas cantidades y sólo de vez en cuando.

La adopción de las anteriores sugerencias es necesaria para obtener los beneficios de la Dieta Mediterránea.

A continuación se sintetizan los varios conceptos clave de la pirámide:

Moderación: El tamaño de las raciones debería basarse en la frugalidad. El estilo de vida sedentario que caracteriza las sociedades urbanas actuales impone unas bajas necesidades energéticas.
La Cocina: Se debe dedicar tiempo a la preparación de los alimentos para hacer de ella una actividad relajada y divertida que se puede realizar en familia, con amigos o con la pareja.
Socialización: Más allá del aspecto nutricional, la convivencia potencia el valor social y cultural de la comida. El hecho de cocinar y de sentarse alrededor de la mesa en compañía de la familia y de las amistades proporciona un sentido de comunidad.
Estacionalidad: Los alimentos de temporada, frescos y mínimamente procesados, contienen más nutrientes y sustancias protectoras. Siempre que sea posible, se debe dar prioridad a los productos tradicionales, locales, respetuosos con el medio ambiente y la biodiversidad.
Actividad: La práctica regular de la actividad física moderada (un mínimo de 30 minutos a lo largo del día) proporciona grandes beneficios para la salud, como regular el gasto energético y mantener un peso corporal saludable. Caminar, subir y bajar escaleras y realizar tareas del hogar son una forma sencilla y accesible de ejercicio físico. Siempre que sea posible, se recomiendan las actividades al aire libre y en compañía, para potenciar el atractivo del ejercicio físico y reforzar los vínculos con la comunidad.
Descanso: Descansar adecuadamente forma parte de un estilo de vida saludable y equilibrado.

Con éste artículo sobre pirámide de la Dieta Mediterránea se concluye la ilustración de la Dieta Mediterránea, un tema interesante para todos y que nos ayuda a mantenernos en forma, no olvidéis que en Arrocería Balear cuidamos vuestra dieta con materias primas de mercado y cocina fundamentalmente basada en la Dieta Mediterránea, queremos que nuestros clientes sean sanos, si no se preocupan ellos, nosotros lo hacemos.

[Fuente: Fundación Dieta Mediterránea]

La Dieta Mediterránea

7 enero, 2014   |   por Arrocería Balear   |   BLOG  |  Sin comentarios

La etimología de la palabra “dieta” proviene del latín “diaeta”, que a su vez deriva del griego δίαιτα (díaita), que significa “régimen de vida”.  La Dieta Mediterránea no es simplemente un patrón alimentario, es más bien un estilo de vida.

La combinación de los productos de la agricultura local, las formas de cocinar y sus recetas, las celebraciones y tradiciones, así como la práctica de ejercicio físico moderado constituyen un estilo de vida que la ciencia moderna nos invita a adoptar para el beneficio de nuestra salud, creando un excelente modelo de vida saludable.

La Dieta Mediterránea

La Dieta Mediterránea tiene como características principales un alto consumo de productos vegetales (frutas, verduras, legumbres, frutos secos), pan y otros cereales (siendo el trigo el alimento base), el aceite de oliva como grasa principal, el vinagre y el consumo regular de vino en cantidades moderadas.

Las primeras referencias científicas de la Dieta Mediterránea aparecen en el año 1948, cuando Leland G. Allbaugh  estudió el modo de vida de los habitantes de la isla de Creta y, entre otros aspectos, comparó su alimentación con la de Grecia y EE UU.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el fisiólogo norteamericano Ancel Keys, encabezó un estudio sobre las enfermedades coronarias, el colesterol de la sangre y el estilo de vida de siete países (Italia, Yugoslavia, Grecia, Países Bajos, Finlandia, EE UU y Japón). Durante el estudio, Key y sus colaboradores apreciaron que la incidencia de las enfermedades coronarias era menor en las zonas rurales del sur de Europa y en Japón. Esto le llevó a imaginar que había un factor protector en el estilo de vida, que etiquetaron como “manera mediterránea” (mediterranean way), posteriormente se asimiló el concepto de “estilo mediterráneo” con el de “dieta mediterránea“.

En el 2010 la Dieta Mediterránea fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

En la cuenca del Mediterráneo, los alimentos no son simplemente nutrientes, sirven para convocar la convivencia entre las personas, como cita Plutarco en su obra Vidas Paralelas: “Los hombres se invitan no para comer y beber, sino para comer y beber juntos”.

Cuando hablamos de los ingredientes de la Dieta Mediterránea, como la trilogía del trigo, vid y olivo, las legumbres, verduras, frutas, pescado, quesos, frutos secos y el vino, se le debe añadir un ingrediente esencial y quizás básico: la sociabilidad.

La importancia de la Dieta Mediterránea en nuestra salud no se refiere simplemente al hecho de una dieta equilibrada con un aporte de macronutrientes adecuado, bajo contenido en ácidos grasos saturados, alto contenido de monoinsaturados, carbohidratos y fibra, hay que resaltar su riqueza en sustancias antioxidantes que provienen de los alimentos que forman parte de esta dieta.

Para terminar os contremos que el nombre de vuestro restaurante, Arrocería Balear, nació precisamente inspirado en la Dieta Mediterránea y sus innumerables beneficios.

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